El origen del dinero NILSAD
28/4/2026
🎙️ TRANSCRIPCIÓN — Caso Negreira (Nilsad)
El caso Negreira sacude arriba el fútbol español, pero ¿dónde está realmente el meollo del asunto? La clave de la acusación... Pues bien, hoy vamos a ir directos al origen del dinero, a una sociedad que parece que lo cambió todo: Nilsad.
Para empezar, hay que entender la dimensión de esto. No hablamos de calderilla. Es una relación financiera que duró años y años y que movió auténtico dinero. Durante casi dos décadas, el Fútbol Club Barcelona pagó más de 7 millones y medio de euros a empresas que estaban directamente vinculadas a la segunda autoridad arbitral más importante de España. Y lo más llamativo es que esto no fue cosa de una sola Junta Directiva. Qué va. Fue una práctica que se mantuvo durante 18 años, pasó por las presidencias de Joan Gaspart, Joan Laporta, Sandro Rosell y Bartomeu. Una barbaridad de tiempo.
Al principio parece que el dinero se movía por varios canales, a través de distintas empresas, pero los investigadores no tardaron en darse cuenta de que una de ellas, Nilsa, acabó convirtiéndose en la auténtica autopista financiera para la inmensa mayoría de esos pagos. Y aquí está el dato que lo cambia todo: no es que el dinero se repartiera más o menos. Para nada. Una única sociedad, Nilsan SP, se llevó casi tres cuartas partes de todo el dinero que el club pagó al entorno de Negreira. Un 72%. Vamos, que casi todo iba a parar al mismo sitio.
Vale, vamos a meternos de lleno en esto. Para entender el caso es fundamental, pero fundamental, entender qué es Nilsan y, sobre todo, cuándo entra en juego, porque es ahí donde se desmonta por completo la idea de que esto era un servicio heredado. Es que Nilsad no existía antes. Se creó de la nada, desde cero, a finales de... y esto ocurre, curiosamente, en plena primera etapa de Joan Laporta como presidente. El cambio, además, fue inmediato y oficial: en 2006 se le comunica al club que deje de pagar a las otras empresas y que empiece a canalizar todos los fondos a través de esta nueva sociedad, de Nilsad.
Bien. El mismo año que Nilsad se hace cargo de las facturas, los pagos del club de repente casi se duplican. Pero cuidado, que no fue una subida de un año y ya está. Qué va. La escalada fue espectacular: los pagos a Nilsa llegaron a triplicarse entre 2006 y 2010, y todo esto, insisto, bajo la misma Junta Directiva, la de Laporta, que fue la que vio nacer a esta empresa.
Entonces, la pregunta es de cajón, ¿no? ¿Por qué crear una empresa nueva solo para, acto seguido, empezar a pagarle el triple? Esta es la gran cuestión que se hacen los investigadores. ¿Se estaba pagando por lo mismo de siempre, o esto era, en realidad, una operativa completamente nueva?
Y vamos a ver ahora las pruebas, porque esto se va poniendo cada vez más interesante. Los investigadores encontraron un montón de señales de alarma que ponen muy en duda para qué estaba pagando exactamente el club. Para un servicio que costó millones de euros, la ausencia de papel es, como poco, asombrosa. No hay contratos, no hay informes, no hay vídeos, no hay absolutamente nada que justifique semejante gasto. Pero quizá lo más revelador vino del propio club, porque cuando Hacienda llamó a la puerta y preguntó "oiga, ¿y esto qué es?", el Barça admitió que esos pagos no eran un gasto de empresa justificable. Vamos, que a efectos fiscales lo reconocieron como lo que parecía: un regalo, con todas las letras.
Y por si quedaba alguna duda, el propio receptor del dinero, Negreira, lo soltó. Confesó que el objetivo no era recibir informes técnicos ni nada por el estilo, sino asegurarse de que todo fuera neutral en el estamento arbitral.
Pero si hay algo que es casi de película es la cronología del final. El timing es demoledor. Los pagos se cortan de raíz justo en el mismo momento en que Enríquez Negreira pierde su cargo y su influencia en el Comité de Árbitros. ¿Casualidad?
A ver, si juntamos todo: una empresa creada a medida, unos pagos que se disparan, ni un solo papel para justificarlos, y que además cesan justo cuando se pierde el poder... pues todo esto conforma la base de la acusación judicial. Y es que, según la ley española, no hace falta ni siquiera probar que un partido concreto fue amañado. Basta con que existiera la intención de alterar la competición a través de un beneficio económico como este.
Por todo esto, la Fiscalía lo tiene bastante claro: sostienen que los pagos a Nilsan no eran por un servicio real, sino que todo esto era una trama diseñada con un único fin: influir en la integridad de la competición.
Y al final todo nos deja con la pregunta central de esta investigación: ¿de verdad un servicio legítimo que mueve millones puede existir sin un solo contrato, y desaparecer casualmente el mismo mes que la persona que cobra pierde todo su poder? Hay que dar a reflexión.
Ver artículo originalEl caso Negreira sacude arriba el fútbol español, pero ¿dónde está realmente el meollo del asunto? La clave de la acusación... Pues bien, hoy vamos a ir directos al origen del dinero, a una sociedad que parece que lo cambió todo: Nilsad.
Para empezar, hay que entender la dimensión de esto. No hablamos de calderilla. Es una relación financiera que duró años y años y que movió auténtico dinero. Durante casi dos décadas, el Fútbol Club Barcelona pagó más de 7 millones y medio de euros a empresas que estaban directamente vinculadas a la segunda autoridad arbitral más importante de España. Y lo más llamativo es que esto no fue cosa de una sola Junta Directiva. Qué va. Fue una práctica que se mantuvo durante 18 años, pasó por las presidencias de Joan Gaspart, Joan Laporta, Sandro Rosell y Bartomeu. Una barbaridad de tiempo.
Al principio parece que el dinero se movía por varios canales, a través de distintas empresas, pero los investigadores no tardaron en darse cuenta de que una de ellas, Nilsa, acabó convirtiéndose en la auténtica autopista financiera para la inmensa mayoría de esos pagos. Y aquí está el dato que lo cambia todo: no es que el dinero se repartiera más o menos. Para nada. Una única sociedad, Nilsan SP, se llevó casi tres cuartas partes de todo el dinero que el club pagó al entorno de Negreira. Un 72%. Vamos, que casi todo iba a parar al mismo sitio.
Vale, vamos a meternos de lleno en esto. Para entender el caso es fundamental, pero fundamental, entender qué es Nilsan y, sobre todo, cuándo entra en juego, porque es ahí donde se desmonta por completo la idea de que esto era un servicio heredado. Es que Nilsad no existía antes. Se creó de la nada, desde cero, a finales de... y esto ocurre, curiosamente, en plena primera etapa de Joan Laporta como presidente. El cambio, además, fue inmediato y oficial: en 2006 se le comunica al club que deje de pagar a las otras empresas y que empiece a canalizar todos los fondos a través de esta nueva sociedad, de Nilsad.
Bien. El mismo año que Nilsad se hace cargo de las facturas, los pagos del club de repente casi se duplican. Pero cuidado, que no fue una subida de un año y ya está. Qué va. La escalada fue espectacular: los pagos a Nilsa llegaron a triplicarse entre 2006 y 2010, y todo esto, insisto, bajo la misma Junta Directiva, la de Laporta, que fue la que vio nacer a esta empresa.
Entonces, la pregunta es de cajón, ¿no? ¿Por qué crear una empresa nueva solo para, acto seguido, empezar a pagarle el triple? Esta es la gran cuestión que se hacen los investigadores. ¿Se estaba pagando por lo mismo de siempre, o esto era, en realidad, una operativa completamente nueva?
Y vamos a ver ahora las pruebas, porque esto se va poniendo cada vez más interesante. Los investigadores encontraron un montón de señales de alarma que ponen muy en duda para qué estaba pagando exactamente el club. Para un servicio que costó millones de euros, la ausencia de papel es, como poco, asombrosa. No hay contratos, no hay informes, no hay vídeos, no hay absolutamente nada que justifique semejante gasto. Pero quizá lo más revelador vino del propio club, porque cuando Hacienda llamó a la puerta y preguntó "oiga, ¿y esto qué es?", el Barça admitió que esos pagos no eran un gasto de empresa justificable. Vamos, que a efectos fiscales lo reconocieron como lo que parecía: un regalo, con todas las letras.
Y por si quedaba alguna duda, el propio receptor del dinero, Negreira, lo soltó. Confesó que el objetivo no era recibir informes técnicos ni nada por el estilo, sino asegurarse de que todo fuera neutral en el estamento arbitral.
Pero si hay algo que es casi de película es la cronología del final. El timing es demoledor. Los pagos se cortan de raíz justo en el mismo momento en que Enríquez Negreira pierde su cargo y su influencia en el Comité de Árbitros. ¿Casualidad?
A ver, si juntamos todo: una empresa creada a medida, unos pagos que se disparan, ni un solo papel para justificarlos, y que además cesan justo cuando se pierde el poder... pues todo esto conforma la base de la acusación judicial. Y es que, según la ley española, no hace falta ni siquiera probar que un partido concreto fue amañado. Basta con que existiera la intención de alterar la competición a través de un beneficio económico como este.
Por todo esto, la Fiscalía lo tiene bastante claro: sostienen que los pagos a Nilsan no eran por un servicio real, sino que todo esto era una trama diseñada con un único fin: influir en la integridad de la competición.
Y al final todo nos deja con la pregunta central de esta investigación: ¿de verdad un servicio legítimo que mueve millones puede existir sin un solo contrato, y desaparecer casualmente el mismo mes que la persona que cobra pierde todo su poder? Hay que dar a reflexión.