El 30 de julio de 2026, Juan Luis Martín de Pozuelo (abogado) y Ricardo Ramos Neira (periodista) han presentado dos nuevas denuncias formales ante el Departamento de Ética e Integridad de la UEFA. No son una ampliación del expediente anterior (U7VV-73C1201), sino expedientes independientes que abren un nuevo frente disciplinario contra el FC Barcelona y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El detonante ha sido la respuesta del FC Barcelona a la labor de los denunciantes. Tras presentar la primera denuncia ante la UEFA el 13 de abril de 2026, el club azulgrana ha respondido con una estrategia de intimidación legal: primero un burofax el 16 de julio exigiendo el cese inmediato de cualquier comunicación con organismos europeos, y después una segunda comunicación el 29 de julio insistiendo en la supuesta ilicitud de la aportación probatoria. Lejos de amedrentarse, los denunciantes han contraatacado con más denuncias.
Este artículo explica el contenido de ambas denuncias, los hechos que las motivan y las implicaciones que tienen para el futuro del Caso Negreira en el ámbito europeo.
I · Los antecedentes
Del Caso GALY a la primera denuncia ante la UEFA
El 2 de abril de 2026, Martín de Pozuelo y Ramos Neira presentaron una denuncia formal ante el Comité de Ética de la RFEF (Caso GALY), aportando las pruebas policiales, tributarias y judiciales definitivas del Caso Negreira. La RFEF despachó el asunto en apenas siete días —el 9 de abril— con una plantilla informática automatizada que indicaba «Este caso ha sido cerrado», sin firma, sin motivación ni indicación de recursos. Una flagrante denegación de justicia.
Ante ese cierre antijurídico, el 13 de abril de 2026 elevaron una Denuncia Formal ante el Departamento de Integridad de la UEFA, que dio lugar a la apertura del expediente disciplinario U7VV-73C1201. En esa denuncia se desglosaron 19 bloques documentales y audiovisuales clave: el Atestado Final de la Guardia Civil, los informes de la Inspección de la Agencia Tributaria con la confesión literal de Enríquez Negreira, el Auto Judicial de 9 de octubre de 2023 que califica la maniobra del FCB de «fraude de ley», y las grabaciones judiciales de directivos del club admitiendo los pagos.
El expediente U7VV-73C1201 sigue abierto y en tramitación ante los inspectores de Ética de la UEFA.
II · La intimidación del FC Barcelona
Burofax, amenazas y coacciones en julio de 2026
El 16 de julio de 2026, el FC Barcelona, a través de su representación procesal ejercida por el Letrado Cristóbal Martell Pérez-Alcalde (Martell Abogados), remitió un burofax a Juan Luis Martín de Pozuelo y Ricardo Ramos Neira exigiéndoles el «cese inmediato de cualquier nueva filtración, difusión, remisión, comunicación institucional, entrega a terceros o utilización extraprocesal de documentos, informes, atestados o resoluciones» procedentes del sumario penal (D.P. 348/2023-3).
El burofax menciona expresamente que el club tenía conocimiento de la denuncia presentada el 13 de abril ante la UEFA y exige que los denunciantes se abstengan de remitir o utilizar esta información ante organismos europeos, bajo amenaza de querellas penales y reclamaciones millonarias por daños y perjuicios.
La respuesta de los denunciantes no se hizo esperar. El 22 de julio de 2026, Martín de Pozuelo remitió una contestación formal denegando tajantemente la pretensión del FC Barcelona de silenciar la verdad, ratificando la plena firmeza de las denuncias presentadas en Europa y proponiendo, no obstante, la retirada de aquellos documentos del portal NegreiraGate cuyo origen no pudiera acreditarse como proveniente de fuentes ya públicas.
El club replicó el 29 de julio con una segunda comunicación donde insistía en la invalidez probatoria de lo aportado a la UEFA «por razón de la ilicitud en su obtención y uso», reservándose acciones judiciales.
«Dirigirse mediante burofax a ciudadanos que han ejercido una acción legítima ante el órgano de integridad de la UEFA constituye una conducta de extorsión e intimidación inadmisible en el deporte profesional.» — Denuncia ante la UEFA, 30 julio 2026.
III · Las nuevas denuncias
Dos expedientes independientes ante la UEFA
La primera denuncia, fechada el 30 de julio de 2026, se dirige contra el FC Barcelona por coacciones, persecución a denunciantes y obstrucción a la justicia deportiva europea. La denuncia sostiene que el envío de burofaxes amenazantes a ciudadanos que han presentado una denuncia legítima ante la UEFA constituye una vulneración del artículo 11 del Reglamento Disciplinario de la UEFA, que exige a todos los clubes afiliados competir y actuar con rectitud, lealtad institucional y buena fe.
La segunda denuncia se dirige contra la RFEF por su actuación coordinada con el FC Barcelona para ocultar la trama de corrupción. La denuncia detalla cómo la RFEF, que es Acusación Particular en la causa penal española afirmando que la conducta del FCB es delictiva, mantiene silencio cómplice ante la UEFA, impidiendo que las pruebas lleguen a los inspectores europeos. Se invoca el artículo 2.4 del Reglamento Disciplinario de la UEFA, que permite a la UEFA asumir jurisdicción plena cuando una federación miembro incumple su deber de reporte.
Ambas denuncias solicitan la incoación de expedientes sancionadores independientes, la admisión y valoración de todas las pruebas documentales aportadas (atestados de la Guardia Civil, informes de la AEAT, autos judiciales, grabaciones), y la imposición de las máximas sanciones contempladas en el ordenamiento europeo —incluyendo la expulsión del FC Barcelona de las competiciones de la UEFA (Art. 50.3 de los Estatutos de la UEFA) y la prohibición de inscripción de futbolistas.
IV · El acervo probatorio
19 bloques de pruebas ante la UEFA
Las denuncias se sustentan en un acervo probatorio exhaustivo que ya fue presentado ante la UEFA en el expediente U7VV-73C1201 y que ahora se refuerza. Entre las pruebas destacan:
1) Atestado Final de la Guardia Civil (núm. 2024-101743-00000033) y Atestado de trazabilidad de cuentas (núm. 2024-101743-000046), que confirman que el FCB pagó más de 7,5 millones de euros al Vicepresidente del CTA en activo (José María Enríquez Negreira) sin contrato escrito, usando sociedades pantalla y retiradas masivas en efectivo.
2) Informes de la Inspección de la Agencia Tributaria (AEAT) que recogen la confesión literal de Enríquez Negreira admitiendo que los pagos buscaban «asegurarse de que no se tomaban decisiones en su contra, es decir, que todo fuera neutral».
3) Auto Judicial de 9 de octubre de 2023 (Juzgado de Instrucción núm. 1 de Barcelona) que califica la maniobra del FCB de personarse como «víctima» de un delito como un manifiesto «fraude de ley» y una conducta «contraria a toda ética».
4) Confesiones directivas y grabaciones judiciales: las declaraciones de los entrenadores Luis Enrique Martínez y Ernesto Valverde desmintiendo la existencia de informes arbitrales, los audios del exdirectivo Toni Freixa reconociendo pagos por «miedo» y para contratar un servicio de «lobbying», y el burofax extorsivo de Negreira al expresidente Bartomeu amenazando con revelar «irregularidades» si se interrumpían los abonos.
«El bien jurídico protegido en esta causa no es el interés privado de la directiva del FC Barcelona, sino la pureza de la competición, la transparencia y el juego limpio.» — Denuncia ante la UEFA, 30 julio 2026.
V · La actuación coordinada FCB-RFEF
Connivencia institucional para blindar la impunidad
La denuncia contra la RFEF es especialmente relevante porque desvela lo que los denunciantes califican como una «actuación coordinada y de connivencia institucional» entre el FC Barcelona y la RFEF. Los hechos son los siguientes: la RFEF es Acusación Particular en la causa penal española, lo que significa que sostiene ante los tribunales que la conducta del FCB es constitutiva de delito. Sin embargo, ante la UEFA, la RFEF guarda silencio, no remite los atestados y no informa sobre el caso.
Más aún: la RFEF cerró en solo siete días el Caso GALY —la denuncia presentada por Martín de Pozuelo y Ramos Neira— sin motivación, sin investigación y sin dar traslado a la UEFA. La Federación Española incumple así el mandato del artículo 1.6 y 22.2.g de sus propios Estatutos, así como las normativas de la FIFA y UEFA, que la obligan a informar a las autoridades europeas sobre cualquier club incurso en corrupción o vulneraciones éticas graves.
El FC Barcelona, por su parte, no ha aportado ni una sola prueba exculpatoria en tres años de expediente. Su única estrategia ha sido maniobrar para mantener el proceso suspendido y opaco, primero ante la justicia española y ahora ante la UEFA, utilizando amenazas legales contra quienes han trasladado las pruebas al organismo europeo.
«Resulta una contradicción insostenible y éticamente reprobable que la RFEF mantenga la condición de Acusación Particular en los juzgados ordinarios afirmando que la conducta del FCB es delictiva y, de forma simultánea, calle, oculte e impida la llegada de esas mismas pruebas a los Inspectores de la UEFA.»
VI · Lo que está en juego
La credibilidad de la UEFA y el futuro del Caso Negreira en Europa
Con estas dos nuevas denuncias, la UEFA se encuentra ante una encrucijada. El expediente U7VV-73C1201 sigue abierto desde abril de 2026. Ahora se añaden dos nuevos procedimientos que incorporan elementos adicionales de extraordinaria gravedad: la intimidación a los denunciantes, la obstrucción a la justicia deportiva y la connivencia institucional entre el FCB y la RFEF.
Los denunciantes solicitan medidas inmediatas: el levantamiento definitivo de la suspensión de las actuaciones disciplinarias supranacionales, la asunción de jurisdicción plena por parte de la UEFA al amparo del Art. 2.4 de su Reglamento Disciplinario, y la imposición de las máximas sanciones contempladas —incluyendo la expulsión de las competiciones europeas.
El tiempo corre. Cada temporada que pasa sin que la UEFA actúe, el mensaje que se envía al fútbol europeo es devastador: un club puede pagar durante 18 años al vicepresidente del estamento arbitral, puede intimidar a los denunciantes, puede presionar a la federación nacional para que oculte las pruebas, y todo ello sin consecuencias disciplinarias. El precedente Fenerbahçe demuestra que la UEFA sí sabe actuar cuando quiere. La pregunta es si querrá hacerlo también cuando el implicado es el FC Barcelona.
«Cada temporada sin decisión no cierra el caso: aplaza el coste reputacional de resolverlo. Pero la deuda ética de la UEFA con el fútbol europeo sigue creciendo.»
Sobre el artículo
Equipo NegreiraGate
El equipo de NegreiraGate (@negreira6ate) ha elaborado este artículo a partir de las denuncias presentadas por Juan Luis Martín de Pozuelo y Ricardo Ramos Neira ante el Departamento de Ética de la UEFA, los burofaxes del FC Barcelona y la respuesta legal de los denunciantes.
Portal de investigación sobre el Caso Negreira · @negreira6ate
Análisis elaborado el 30 de julio de 2026 sobre la base de las denuncias presentadas ante el Departamento de Ética e Integridad de la UEFA, los burofaxes remitidos por el FC Barcelona a través del Letrado Cristóbal Martell Pérez-Alcalde (Martell Abogados) y la respuesta formal de D. Juan Luis Martín de Pozuelo Genis de fecha 22 de julio de 2026. Los documentos originales están disponibles en formato PDF en la sección de documentos de este artículo.
